MEMORIA DE OCONI: La Maldición de Francisco por CARLOS FIGUERA

MEMORIA DE OCONI: La Maldición de Francisco por CARLOS FIGUERA
Titulo del libro : MEMORIA DE OCONI: La Maldición de Francisco
Fecha de lanzamiento : August 20, 2018
Autor : CARLOS FIGUERA
Número de páginas : 661

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CARLOS FIGUERA con MEMORIA DE OCONI: La Maldición de Francisco

-¡Nunca, nunca, tendréis paz! Las generaciones que surjan de su sangre y de su carne vagarán en la tragedia y la muerte; por la sangre derramada de Cristo. ¡La muerte violenta, los males que se me atribuyen con el cual ofenden mi majestad, engendros del demonio, los perseguirán el resto de sus vidas, incluyendo la vida que procreen; a los descendientes de los descendientes! Sus casas serán destruidas e inundadas en agua y la sed los abrazará hasta lacerarles la garganta. El agua cristalina y oscura rodeará al pueblo de Oconi, provendrá de la gran laguna gris. Los ríos ocultos brotarán debajo de la tierra, transformándose en la gran arrasadora. Serán gobernados por el “Inicuo”. Desde las sombras creará la violencia y maldad infinita, y revuelta. La tierra gris, centro del demonio, no existirá más. Se transformará en tierra negra, pestilente, seca y dura, convertida en la tierra del mal y la muerte. La roca antigua que vida dio a la Tierra, pero esta vez traerá la muerte, no habrá piedad. Será el signo y la esclavitud de sus almas, cuerpos y corazones. Primero el fuego voraz, hará su parte del pacto maldito. El pueblo retrocederá a las tierras altas, más allá de hoy, que caerá en ruinas. Terminará su malignidad, después del siglo XXI y no dejará vida conocida. El Inicuo, estará dotado y facultado para comunicarse con los ausentes y desconocidos del mundo de la maldad, en el inframundo. Para que haya el perdón, que en la sabana estará, si se sabe buscar; se hallará; una vez ocurrida las dos tragedias: agua y fuego. La Tierra se poblará, crecerá de hombres y mujeres que vivirán en la intriga y el odio. Se salvarán las almas nobles y quienes logren ver el espejo del bien; encerrado en las rejas y la rojiza bestia. Celaje invisible que será el ojo del bien. Los que huyan y no vuelvan, caerán en la misma desgracia de los que permanecieron; alcanzados por las sombras de la maldición de las almas en la cual están atrapados, por maldad de sus ancestros; quienes vagarán errantes en la Tierra como fantasmas del mal, sin lograr la paz de sus almas, por la eternidad. Solo el perdón de una generación que estará entre la octava y novena, podrá liberarlos; si conocen y teatralizan la historia de la maldición. La maldición de las almas, que hoy os lanzo: al aire, al fuego, al agua, a la tierra, al éter, al cielo, al hombre, a la oscuridad y a todos los espíritus del mal; culpables y mismo castigo de los judíos; que en nombre de Dios, asesinaron a Cristo, pagaran y llevaran por siempre, os digo: la misma culpa Yo, sacerdote cristiano y católico, y más allá de las Sagradas Escrituras, en tierra bendecida y el Tabernáculo de la Verdad. Encomendado por rameras; obispo del Estado de Oconi y mandato de su Excelencia Suprema y Omnímoda: pontífice de la Santa Iglesia Católica; amo y señor de las tinieblas y traición a Cristo, en nombre de Dios. Rector de la Santa Iglesia Católica, de Las Tablas de Dios y sus ovejas cristianas. Instalado en el trono de la Tierra y el Cielo, representan el infierno. La maldición alcanzará, cuerpos y almas, de las generaciones nacidas y por nacer. ¡No podrán cambiar el nombre del pueblo, que hoy os impongo, solo agregados! ¡Oconi, se llamará y mencionará!-.

-¡Nunca, nunca, tendréis paz! Las generaciones que surjan de su sangre y de su carne vagarán en la tragedia y la muerte; por la sangre derramada de Cristo. ¡La muerte violenta, los males que se me atribuyen con el cual ofenden mi majestad, engendros del demonio, los perseguirán el resto de sus vidas, incluyendo la vida que procreen; a los descendientes de los descendientes! Sus casas serán destruidas e inundadas en agua y la sed los abrazará hasta lacerarles la garganta. El agua cristalina y oscura rodeará al pueblo de Oconi, provendrá de la gran laguna gris. Los ríos ocultos brotarán debajo de la tierra, transformándose en la gran arrasadora. Serán gobernados por el “Inicuo”. Desde las sombras creará la violencia y maldad infinita, y revuelta.